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Un punto de giro
A la conquista del mundo
La orquesta
"Los Van Van, un fenómeno
único e irrepetible; una música antillana hecha con ardor
y al mismo tiempo acariciante."
El Comercio (Lima, Perú) 1971
La
orquesta Los Van Van surgió en 1969 y desde entonces ha ocupado
un lugar prominente en la vanguardia de la música popular cubana
contemporánea.
La idea fue de Juan
Formell, un joven músico, oriundo de Santiago de Cuba, que tenía
muchas inquietudes y necesitaba encauzarlas. Formell había bebido
en las fuentes de la tradición trovadoresca y todavía muchos
lo recuerdan en las noches bohemias de los 60 descargando con su guitarra,
en el Hotel Habana Libre, canciones en las que se advertía un serio
intento renovador del género, asociado a la sonoridad sonera y
en cierto modo proponiendo una zona de intereses más allá
del filin (movimiento de cantautores que entre los 40 Y los 50 habían
enriquecido armónicamente a la canción).
Pero donde Formell
mostraría credenciales realmente revolucionarias en términos
musicales, fué en la Orquesta Revé, a la que aportó
temas y arreglos que hicieron época en los años 1967-1968.
Tales alcances lo llevarían a plantearse la idea de contar con
su propia orquesta.
La isla vivía
un momento peculiar de su historia. El país entero estaba consagrado
a los preparativos de la cosecha azucarera más grande de todos
los tiempos. Se decía: "Los diez millones van", en referencia
a la meta de fabricar esa cantidad de toneladas de azúcar. El cubano,
que convierte en motivo de expresión cotidiana las frases mis inusitadas,
comenzó a decir para lo humano y lo divino: "De que van, van".
Y Formell, que siempre ha tenido el oído conectado a la calle,
Ie puso a su proyecto Los Van Van. Porque la orquesta `iba` hacia adelante,
o al menos se lo proponía en aquel instante
Ya a los inicios de
1970, la orquesta era radiada y seguida por la afición. Al término
de la zafra azucarera aunque no se logró la producción fijada,
se batió el record histórico y la gente lo festejó
en grande con un carnaval babilónico que ocupó a toda la
isla- no había baile público en que Los Van Van no fueran
aclamados. Al organizarse una delegación artística cubana
que actuaría a pedido del entonces presidente peruano Juan Velazco
Alvarado, Los Van Van fueron incluidos. A partir de entonces comenzaría
a tejerse la leyenda. Los Van Van iba a ser la orquesta de las orquestas,
la que nunca dejaría de estar entre las más escuchadas dentro
de Cuba y entre las más solicitadas en el ámbito internacional.
Un
punto de giro
"El songo es una síntesis
del son con otras células rítmicas del vasto arsenal afrocubano
que habita nuestras raíces. Y, por supuesto, está la sonoridad
de nuestros días.
Juan Formell. Revista Bohemia (La Habana) 1972
¿Qué
hizo de los Van Van un acontecimiento revolucionario? Habria que ver lo
que sucedía con la música cubana en el despegue de los años
70. Daba la impresión de que se hallaba interrumpida la tradición
sonera Aunque en la isla se dio mucho más matizada la irrupción
de la era del pop, una buena parte de la juventud estaba sintonizada con
esos géneros y apreciaba como algo fuera de moda bailar con orquestas
típicas charangueras y conjuntos tradicionales. Unicamente una
experiencia como la de Revé removía a los jóvenes,
mucho más dados a los grupos españoles (los más escuchados)
y a los anglosajones que al son, el cha cha cha y la guaracha. Algún
que otro intento por fabricar ritmos de pegada popular, había sido
efímero, comoo el `pacá` de Juanito Máquez y el pilón
de Enrique Bonne/Pacho Alonso, y solamente el `mozambique` de Pello el
Afrokán, a mediados de la década, pudo imponerse hasta el
agotamiento.
Juan Formell, con
Los Van Van, consiguió encabezar una especie de puesta al día
de la música popular bailable, en la que también desempeñaron
un papel importante agrupaciones como Rumbavana, Los Reyes 73 y la Ritmo
Oriental.
El caballo de batalla
de los Van Van fue el songo, algo más que un nuevo ritmo, más
bien un modo de hacer en el que el color orquestal y el diseño
de la percusión surgieron con absoluta novedad y, a la vez, con
una inequívoca señal de continuidad.
En Nueva York la salsa
comenzaba a figurar en el firmamento de la comunidad hispana. En Cuba
el songo sin apelar a resortes comerciales, desde un quehacer totalmente
auténtico, conquistaba el espacio del bailador. Las coreografías
del casino se avenían a la perfección a la propuesta de
Formell y Los Van Van, quienes también supieron conjugar la atención
a la intimidad con baladas levemente soneadas como Marilú y Yuya
Martínez
Posiblemente el caso
de Los Van Van sea único en sus muchas decadas de existencia. De
acuerdo con las listas de temas musicales más solicitados en las
radioemisoras cubanas, Los Van Van no han dejado de estar siquiera una
año sin incluir al menos una obra.
El mérito esta
en la labor autoral de Juan Formell, puesta a disposición de la
orquesta. También en la rigurosa incorporación de otros
valores composicionales, algunos procedentes de las propias filas de la
agrupación, como el caso del pianista César Pedroso o el
cantante Pedro Calvo, o de los jóvenes talentos que se han acercado
con sus temas. Pero, debe insistirse, en que lo fundamental está
en la obra de Formell.
Se trata de un autor
que presta oído a lo que sucede en el barrio, en la calle. Sus
temas son considerados como crónicas de la vida cotidiana cubana
de las tres últimas décadas.
A
la conquista del mundo
"Yo me fijo en lo que la gente
habla; no hago más que crónicas de un país que tiene
un desarrollo bien complejo y muchas cosas que contar; de una anécdota
o de una situación que está ocurriendo a nivel nacional,
surge el comentario, bien sea sobre algo positivo, simpático o
de lo que sea. Sobre todo, siempre en broma. El que baila está
gozando y no es para que tú le estés diciendo, mira para
esto o aquello. Se lo vas diciendo, pero en broma. Y lo va gozando. Es
la idea.
Juan Formell. Diario Clarín (Argentina) 1997
La
internacionalización de Los Van Van se relaciona con el prestigio
de la vanguardia musical cubana en el seno de las músicas tropicales
durante los últimos decenios.
Desde que Ruben Blades
adoptara el famoso `Anda, ven y muévete` - hasta el Homenaje de
los músicos cubanos le hicieran a Formell interpretándole
varios de sus temas, pasando por la recepción que de su obra se
ha hecho en Puerto Rico y Nueva York, Los Van Van y su director han sentado
cátedra como elementos de continua renovación de los cánones
de creación e interpretación de este tipo de música.
Una orquesta inconfundible
e incombustible como ésta ha llenado espacios en los circuitos
europeos del jazz latino, en festivales y escenarios de Italia, Francia,
España, Gran Bretaña, Holanda, Bélgica, Alemania.
Suecia, Suiza, México, Estados Unidos, Puerto Rico, Argentina y
Japón.
Y, entre otros méritos,
llaman la atención los siguientes: es la orquesta que con mejor
fortuna ha entrado en la historia del cine cubano contemporáneo
dada su presencia en los filmes "Los pájaros tirándole
a la escopeta", "Se permuta", "En tres y dos";
es la única orquesta que desde la pantalla cinematográfica
ha hecho bailar al público,como ocurrió durante el estreno
del documental cubano-norteamericano de Rigoberto Lopez, "Yo soy
del son a la salsa"; es la formación cubana que más
personas ha congregado en el Hollywood Bowl de Los Angeles. Ostenta cuatro
premios EGREM, cinco Girasoles de la revista Opina, un premio Grammy Latino
y entre 1995 y 1998 es la formación insular que con mayor frecuencia
ha aparecido en las listas de éxitos de la Publicación Latin
Beat.
Las migraciones internas,
los amoríos de hombres maduros con muchachas jóvenes, las
falsas aspiraciones sociales, el pulso de las ciudades de la isla, el
movimiento, la sensualidad, los celos, las pasiones, todo cabe bien cantado
en los temas de la orquesta, sin concesiones al mal gusto ni estridencias:
la más legítima picaresca es la que asoma.
En lo musical, el
exito de Los Van Van está respaldado por una evolución muy
coherente a las tendencias contemporáneas de la música de
baile en la isla. Formell y sus músicos toman en cuenta las exigencias
de los bailadores, pero también les plantean nuevos problemas.
Puede hablarse de una enjundiosa interrelación entre lo que sucede
en el baile y lo que anima a la orquesta. Con los años, el sonido
de los Van Van, sin traicionarse a si mismo, ha acentuado su potencia
dentro de lo que el propio Formell ha llamado timba.
La timba conjuga el
despliegue de la percusión al máximo, siempre bajo una marca
bien definida, con el "tumbao" del teclado y las pulsaciones
del bajo, configurando una estructura rítmica característica.
Algunos, con razón, llaman a este estilo salsa dura, para diferenciarla
de las versiones light predominantes en las orquestas de Nueva York y
Miami a partir del boom de la llamada salsa erótica.

La
orquesta
"Los Van Van suena como una
orquesta viva: la percusión impone su dictado a los bailadores
que no pueden prescindir de mover el cuerpo, y espcialmente la cintura;
mientras siguen atentos a las invocaciones a las deidades cubanas."
The New York Post (Estados Unidos) 1998
Otro
de los aportes singulares de Los Van Van tiene que ver con el formato
instrumental Sobre la base de la charanga, Juan Formell introdujo en la
formación típica el sonido de los trombones, y amplió
la sección melódica al doblar las flautas, y la rítmica
al agregar la batería a la percusión tradicional.
Otro aspecto distintivo
está en la proyección de las voces: más que en el
improvisador líder, siempre ha habido cantantes de fuste que puedan
encaminar las melodías y, a la vez empastar en los coros. Con ello
logró un timbre único, al punto que Los Van Van es una de
las pocas orquestas que cualquier oído identifica.
El estílo Van
Van se reconoce por la crítica internacional. Son muchos los elogios
que han aparecido en diarios como The New York Times, The Washington Post,
Los Angeles Times, El Nuevo Día (Puerto Rico), Reforma (México),
Le Monde (Paris), The Guardian (Inglaterra), en revistas especializadas
como Billboard y Jazz Magazine (Estados Unidos) y varias de las piezas
de Formell han entrado a formar parte de The Real Latin Book, colección
de partituras muy buscada por los aficionados para su interpretación
en fiestas, veladas, o simplemente por el placer del estudio. Leo Brouwer,
uno de los importantes músicos cubanos del siglo XX, resumió
con pocas palabras la significación de Juan Formell y Los Van Van
para la cultura de la isla: "Hay cubania y originalidad en Los Van
Van, cultura musical y sensibilidad popular".
Pedro de la Hoz
Crítico cubano de arte
La Habana 1999
Ver discografía en
www.discuba.com

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