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Es
impensable la música cubana sin la guitarra.
Y es que este instrumento, traído a la Isla por los españoles
hace más de cinco siglos, llegó para quedarse como
casi todos los componentes musicales fundacionales que -lejos de
aislarse- se juntaron.
Tal es así que -tiempo más tarde- los entendidos
han reconocido la existencia en nuestra pequeña Isla de
una escuela propia del instrumento de cuerdas. En ella está la
técnica del español Emilio Pujols, transformada
por Isaac Nicola, y renovada por Leo
Brouwer.
El lógico desarrollo de la escuela cubana de guitarra propició
que las nuevas hornadas de guitarristas precisaran de un espacio
para dar a conocer su trabajo.
En 1982, comenzó a celebrarse con frecuencia bianual
el Concurso-Festival de Guitarra de La Habana.
Desde entonces ha pasado por nuestros escenarios gran parte de lo
que más vale y brilla en este mundo, si de guitarristas se
habla. Paco de Lucía, Costa Cotsiolis, Shin Ichi Fukuda,
Egberto Gismonti, entre muchísimos estrechos cómplices.
Hemos sido testigos además del nacimiento de importantísimos
instrumentistas como los cubanos Rey Guerra (segundo premio, 1982),
Joaquín Clerch (1986-1988) y Marcos Díaz Tamayo (1994);
así como del español Ricardo Gallén (2002).
Los organizadores -encabezados por Leo
Brouwer- comenzaron a abrir espacio a la familia de la guitarra
e, incluso, a darle participación a quienes desde la trova
creaban sus canciones y se hacían acompañar por la
guitarra.
.......
En mayo del 2004, invitados de más de 13 países se
reunieron en La Habana, en torno a Leo. Algunos ya son habituales
como el griego Cotsiolis. Otros, no tanto: el chileno Marcelo de
la Puebla, Ricardo Gallén, el mexicano Roberto Limón...
....... En el escenario vibraron las cuerdas de Cotsiolis y de
la Puebla. A la guitarra se unieron -en diferentes momentos la
flauta, el fagot, el violín, el contrabajo; hasta llegar
a la Orquesta Sinfónica.
Tocaron de lo lindo Shin-Ichi Fukuda y el uruguayo Eduardo Fernández,
en la noche titulada De Oriente a Occidente. "Arrasaron"
Gallén y Pavel Steidl en una jornada dedicada a los clásicos.
En la Noche flamenca junto a los hermanos españoles Rafael
y Juan Manuel Cañizares, Reinier
Mariño y el ballet de Lizt Alfonso. Joaquín y
Víctor, geniales como siempre, también rindieron honores
a Leo.
La noche antigua, fue con Armoniosi Concerti (España) y un
repertorio conformado con música española de los siglos
XVII y XVIII, a base de guitarras barrocas y la peculiar tiorba.
Paolo Paolini contribuyó, desde la península itálica,
con los Preludios de Caprice de Chacon Sarabande (Francesco Corbetta)
y Corrente, Minuet, Giga (Ludovico Roncalli), además de Pavanas,
Españoletas, Clarines y trompetas con canciones muy curiosas
del español Gaspar Sanz. Para concluir esta velada, Ars Longa
interpretó canciones de Gaspar Hernández, de su disco
con temas del Cancionero Musical de la Catedral de Oaxaca, y de
Alonso de Mudarra, Antonio de Cabezón y Luis Milán.
No faltó en La Habana espacio para homenajear al compositor
español Antón García Abril con Gallén,
como solista de su Concierto Aguediano para guitarra y orquesta
y para que Limón estrenara en La Habana el Concierto para
guitarra y orquesta de Meyer Kaupferman. El fin fue un hermoso maratón
de guitarras, tres y laúdes con Díaz Tamayo, Edwin
Colón Sayas, Pancho
Amat y su Cabildo del Son, entre muchos más.
En el XII Concurso de Guitarra, participaron 26 jóvenes guitarristas
de México, España, Ucrania, Brasil, República
Dominicana, Ecuador, Alemania, Venezuela, El Salvador, Italia, Japón
y Cuba. Luego de las tres vueltas, el jurado otorgó el Primer
Premio al mexicano Cecilio Perera. El segundo lugar lo ocupó
Fotis Koutsothodoros de Grecia. Mientras, el Tercer Premio lo compartieron
los cubanos Cristina Pérez Madiedo y Alí Jorge Arango.
Pérez Madiedo resultó la concursante cubana mejor
clasificada.
Tomado del trabajo de Marta María Ramírez, publicado
en el Periódico Juventud Rebelde.
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