Una
de las canciones más emblemáticas del desaparecido Bartolomé
Moré, conocido y reconocido mundialmente en el pentragrama
musical como el Benny Moré o, con su epíteto, el "Bárbaro
del Ritmo" dedicada a Manzanillo, encuentra ahora la respuesta
popular al dedicar a esa ciudad la primera estatua al ritmico creador;
la misma será instalada, precisamente, en el malecón
de esa ciudad que él inmortalizó como a su bahía.
El monumento se erigirá en el espacio donde el mítico
intérprete de la música popular cubana actuó
por última vez, -en 1962-, en los festejos de los carnavales
de esa urbe, una de las más antiguas e históricas
de la actual provincia de Granma, actuación que realizó
unos meses antes de fallecer en febrero de 1963.
La obra fundida en bronce, de dos metros de altura, es obra de
destacados artistas de la plástica y de artesanos y se inscribe
dentro del conjunto urbanístico de la remodelación
de las instalaciones aledañas a la rada de la llamada, también,
Ciudad del Golfo, al ser bañada sus costas por el Guacanayabo.
Como otras ciudades del archipiélago, esta; como Cienfuegos,
su natal Sagua la Grande, o la hermosísima playa de Varadero,
encontraron espacio en el cancionero del Benny que, amante de las
bellezas naturales de su tierra, las transformó en piezas
eternas de la música caribeña.
Tomado del Periódico Trabajadores
Mayo/2003
|