Una línea de la cultura cubana, desde el fundacional siglo XIX, ha sido construida por hombres y mujeres que se realizaron como maestros y que hicieron del aula, y del magisterio, la cantera de nuevos valores espirituales y morales.
En ese espacio de profunda eticidad se inscribe la figura de Medardo Vitier (1886-1960), a quien se le rinde tributo en las jornadas por el Día de la Cultura Cubana, en este 2006, en ocasión de los 120 años de su natalicio.
Semillero de una familia de artistas e intelectuales, padre de Cintio y abuelo de Sergio y José María, Medardo Vitier sobresale en la historia de la literatura cubana como ensayista e investigador literario.
Autor del estudio, publicado en la Isla, sobre la obra y la vida del Apóstol, premiada por el Colegio de Abogados de La Habana, y edita en 1911, con el título de Martí, su obra política y literaria , desde este horizonte también se ganó un lugar privilegiado en las letras de la nación.
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Miembro correspondiente de la Real Academia Cubana de la Lengua, y de otras instituciones culturales y científicas cubanas, que se honraron con su presencia, Medardo Vitier realizó cursos de literatura española en la Universidad de Columbia, en los Estados Unidos, donde nació su hijo, e impartió la docencia en centros universitarios de México y Puerto Rico, así como fue docente en los cursos de verano de la Universidad de La Habana y, desde 1952, profesor de Historia de la Filosofía en la Universidad Central de Las Villas.
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Las letras y la cultura en Cuba, desde el fundacional siglo XIX, no sólo han servido de cauce a la fabulación, al registro de la poesía en la construcción del identitario nacional, sino que ha colmado espacio el pensamiento lógico, de tanto valor y belleza como el pensamiento por imágenes, línea en la que se destaca el discurso literario de Medardo Vitier.
Extractos de un artículo escrito por Mercedes Santos Moray. Periodista, escritora y biógrafa de José Martí.
Lea el artículo completo en el sitio de CMBF, Radio Musical Nacional.
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