A
partir de la década del 80 se comenzaron a realizar, con mayor
extensión, las Ferias del Libro en Cuba. Hubo ferias, exposiciones
y ventas de libros en diferentes momentos de la historia cubana, destacándose
las organizadas por el intelectual cubano Raúl Roa, en las
décadas del 40 y del 50.
Ha sido considerada la Primera Feria Internacional del Libro la
efectuada en el año 1982, donde participaron algunas editoriales
latinoamericanas. Obras de José Martí y Félix
Varela pudieron ser apreciadas por los participantes que acudieron
al Museo
de Bellas Artes, sede del evento. La segunda se celebró
en 1984 y su muestra especializada abarcó la temática
del libro científico-técnico.
En 1986, la Tercera Edición, convocó a alrededor de
44 países y organismos internacionales. Su muestra principal
estuvo dirigida a la literatura para niños y jóvenes.
Hasta 1998, debido a su carácter bienal, se sucedieron varias
ferias y todas contaron con la participación de más
de 30 países. Se comenzó a homenajear a escritores
cubanos y, por primera vez, en la feria, se entregó el Premio
Nacional de Literatura 1991 al poeta Ángel
Augier. Fue además en este período, y precisamente
en la Octava Edición, donde participó por vez primera
un país Invitado de Honor: México.
Ante la creciente recuperación de la Industria del Libro
cubano, a partir del 2000, las ferias comienzan a celebrarse con
carácter anual, consagrada en esta ocasión al poeta
y ensayista Cintio
Vitier. La Fortaleza San Carlos de la Cabaña se convierte
en su sede principal, lugar que recibe cada año gran afluencia
de público.
En el 2001 se celebró la Décima Edición dedicada
al poeta y ensayista Roberto
Fernández Retamar; y en el 2002 el evento rindió
homenaje al etnólogo y poeta Miguel
Barnet. En esta ocasión la feria se extendió a
dieciocho ciudades cubanas, y se estimó una participación
de casi tres millones de personas. La más reciente edición
estuvo dedicada a Pablo Armando Fernández, Premio Nacional
de Literatura en el año 1996.
La feria se ha convertido además en espacio donde se concede
diversos premios especializados del mundo editorial a personalidades
consagradas de las Letras Cubanas. El Premio Nacional de Literatura,
de Ciencias Sociales, de Edición, de Diseño, el "Alejo
Carpentier" y el "Nicolás Guillén",
el de dramaturgia Virgilio Piñera, entre otros, son algunos
a citar entre los más representativos.
La XIII Feria Internacional del Libro de La Habana celebrada en
el 2004 extendió sus actividades a otras 34 ciudades en Cuba,
donde cinco millones de ejemplares se pusieron a disposición
de todo el público interesado. Este año el evento
estuvo dedicado a Carilda
Oliver,
Premio Nacional de Literatura 1997, de quien se presentó
una antología personal integrada por 60 poemas y el libro
"Los huesos alumbrados", además "Al
sur de mi garganta", poemario escrito hace 55 años,
tendrá su quinta reedición.
Las Ferías del Libro nacidas en La Habana y extendidas ya
a multiples ciudades de la isla se ha convertido en una opción
cultural de gran valor para los cubanos y todos los que por esos
días nos visiten.
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