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La llegada de la XXIV Edición del Festival del Nuevo Cine
Latinoamericano a La Habana se presta para convocar la memoria del
hacer cubano alrededor del séptimo arte. Muy relacionada
con el cine se encuentra, desde sus inicios, la publicidad.
En los talleres de propaganda que surgieron alrededor del mundo
para acercar todo tipo de productos, de diversa nacionalidad o género,
a la sensibilidad de públicos diversos, se formó más
de una generación de artistas del diseño. Entre los
jóvenes cubanos que, a principios del siglo XX, construyeron
sus estilos a caballo entre la capacidad de impacto y la calidad
plástica se encontraba Eladio Rivadulla.
Entre las décadas del cuarenta y cincuenta Rivadulla define
sus recursos expresivos básicos, los cuales mantendrá
durante más de cincuenta años de carrera. Cuando en
1998 se le otorga el Premio Nacional de Diseño, en su primera
edición, se está reconociendo a todo un carácter
dentro del diseño cubano; un carácter cuyos recursos
expresivos son reconocibles en las portadas de libros, afiches,
y otros objetos surgidos de su imaginación.
La cartelística de cine no es un terreno virgen para este
experimentador nato: durante muchos años sus creaciones sedujeron
al público cubano para que se acercase a la sala oscura.
La capacidad de incitación que aún hoy se reconoce
en estas piezas ha llevado a la Oficina del Historiador de la Ciudad
a curar la exposición Poéticas de Seducción,
que reúne, en el Cinematógrafo Lumiere de La Habana
Vieja, anuncios cinematográficos de Rivadulla creados entre
1940 y 1960.
Los afiches, que se ven en esa exposición, se hicieron eco
de las producciones del momento y alcanzan, por sí mismos,
el valor de obra artística. La labor figurativa-fabular insertada
por el autor relega en importancia la publicidad que un nombre de
actor o actriz pudiese implicar para el público. La simpatía
se despierta por la historia sugerida en los trazos; el reconocible
temperamento de los personajes; la justa disposición de luces
y sombras para sugerir un ambiente geográfico o psicológico;
la eficacia de elementos para definir un entorno histórico.
Estos valores, que no confían en lo perecedero de una fama,
sino en el universal poder de sugerencia de una imagen, expresan
un método de publicidad que sentó cátedra en
la cartelística cubana de las décadas sesenta y setenta.
Rivadulla nos muestra sus logros de una etapa ya cerrada de su vida,
pero no los trucos, acaso por eso su poética aún es
seductora.
* Texto publicado con motivo del XXIV Festival del Nuevo Cine
Latinoamericano. La obra de Rivadulla, cumple en el 2003, 60 años
de vigorosa existencia.
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historia del Cartel
de Cine Cubano.
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