La
localidad de San Antonio perteneciente a la Provincia de La Habana,
está situada a 36 km del centro de la capital, con una población
de aproximadamente 40 000 habitantes y una superficie de 126 km².
Limita al norte con Bauta, al sur con Güira de Melena y Alquízar,
al oeste con Caimito y al Este con Quivicán y Santiago de las
Vegas, su tierra es fértil y productiva, rica, especialmente,
sin saber por qué a ciencia cierta, en el humor.
En 1979 durante los días 17 y 18 de marzo se realizó,
en este lugar la Primera Bienal Internacional del Humor y se inauguró
el Museo Internacional del Humor, único entonces en su tipo
y en 1986, quedó abierta la Escuela Internacional de Cine y
Televisión.
Desde 1861 en que apareció el periódico El Ariguanabo,
ese pueblo ha tenido 105 publicaciones, de ellas 22 dedicadas a asuntos
culturales, 13 de carácter humorístico o satírico,
6 abiertas, 3 campesinas, 2 femeninas. Los restantes eran órganos
de información general. Dos de los más destacados fueron
El Zorro Viejo y Punto y Coma, este último duró 22 años.
Dos tabaqueros sin estudios académicos, Manuel Alfonso y Oven
Pérez, que hacían caricaturas y chistes sobre los personajes
más pintorescos del lugar, se consideran los fundadores del
humorismo gráfico en La Villa. A estos dibujantes en ciernes
se les unió años más tarde Eduardo
Abela, quien sería uno de los representantes de la pintura
cubana de los años 20 y 30, del pasado siglo y cuyo nombre
identifica el Premio del Humor, que se otorga en las bienales.
Cuentan
que en el Café Martí, centro de reunión de artistas,
Abela, muy joven, hizo una caricatura a Alfonso, quien suelta una
franca risa y lo presenta como un gran artista. Este hombre, Alfonso,
recibe una beca de pintura y en gesto de amistad la cede a Abela porque
era más joven y él no quería alejarse de su San
Antonio. Así Abela pudo estudiar en la Escuela de San Alejandro
y en el extranjero.
…….
Utilizando como único rasgo un número tres al revés,
Abela…….creo una caricatura que fue el origen, ( del popular
personaje) El Bobo de Abela, que devino paradigma de caricatura política.
Por décadas fue en Cuba el muñequito que burlaba la
censura y se reía del poder.
Luego otro personaje “El loquito” pudo también
engatusar la censura. Este último es hijo de otro ariguanabense,
René de la Nuez, quien marcó toda una etapa del humorismo
gráfico cubano.
…….
A Nuez se unen los nombres de Jesús de Armas, Peroga, Villamil,
Boligan y José Luis Posada, un gallego aplatanado en San
Antonio. Y, por supuesto, el historietista de El hueco, en la revista
Mella, el cantatautor Silvio Rodríguez, quien le cantó
a su pueblo en “... yo soy de donde nace un río”.
El dúo Abela -Alfonso en el año 1915 realizó
la primera exposición conjunta de humorismo de la cual se
tiene documentación en Cuba. Durante la década del
50 se organizó un Salón de Humorismo ariguanabense
para presentar la obra de Posada, que así estrenaba sus armas
en las artes gráficas. Por esos años tiene lugar otro
salón donde se dan a conocer piezas de Nuez, a lo que sigue
la presentación de sendas muestras de Armas y PEROGA.
En
el año 1978, por iniciativa de la Casa de Historia de la
Villa, se invitó a todos los participantes del primer forum
de humorismo a sesionar el último día en San Antonio.
Los asistentes a la reunión de La Habana viajaron gustosos
a la Villa y adoptaron dos importantes acuerdos: la creación
de un Museo que atesorara toda la creación gráfica
humorística cubana, y trabajar por la celebración
de un evento bienal donde participaran con sus obras humoristas
de todo el mundo.
….
El 18 de marzo de 1979, el museo abrió sus puertas al público
con una exposición de humor cubano, con muestras de más
de cien años de creación de este género. Una
década después, en el contexto de la semana de la
cultura ariguanabense el museo convocó al primer Salón
Nacional de Caricatura Personal “Juan David”, que posteriormente
dio paso a otro tan importante como el anterior, el primer Salón
Nacional de Sátira y Humorismo celebrado en marzo de ese
mismo año.
Con esas acciones culturales dirigidas al humorismo gráfico,
consolidadas de edición en edición, San Antonio fijó
un calificativo que la adorna casi desde su nacimiento, el de Villa
del Humor.
Tomado de La
Jiribilla donde puede ver el artículo
completo.
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